Saúl 'Canelo' Álvarez, el campeón mundial de boxeo y uno de los deportistas más reconocidos de México, demostró que su pasión por el fútbol va mucho más allá de la grada. En un acto de fe y orgullo nacional, el pugilista apostó 7 mil 182 dólares—más de 130 mil pesos mexicanos—por la victoria de la Selección Mexicana ante Estados Unidos, en un partido que prometía emociones y terminó por dejarle un sabor amargo tanto a él como a millones de aficionados.
La apuesta, realizada a través de una aplicación y compartida públicamente en sus redes sociales, era clara: “¡Hoy gana México!”, escribió Canelo, acompañando el mensaje con el comprobante de su jugada. Sin embargo, la noche en Arizona no fue la soñada. El equipo dirigido por Rafa Márquez cayó ante el conjunto estadounidense, y con la derrota, el boxeador vio esfumarse la posibilidad de multiplicar su dinero y celebrar una victoria doble: en la cancha y en su cuenta bancaria.
Una ilusión millonaria y un golpe al bolsillo
Si el Tricolor hubiera salido victorioso, Canelo habría recibido 19 mil 458 dólares, es decir, más de 353 mil pesos mexicanos. Pero la fortuna no estuvo de su lado. Esta no es la primera vez que el jalisciense comparte públicamente sus apuestas deportivas; en el pasado, también apostó por España en la final de la Copa del Mundo, esperando que el equipo ganara y que Leo Messi anotara un gol. Aquella vez, tampoco logró acertar el resultado, dejando en evidencia que, al menos en público, la suerte le ha sido esquiva.
El gesto de Canelo Álvarez va más allá de lo económico. Su apoyo a la Selección Mexicana refleja la conexión emocional que mantiene con el deporte nacional y la manera en que, incluso en la cima del boxeo mundial, sigue vibrando con los colores de su país. Apostar una suma importante no solo es una muestra de confianza, sino también de la intensidad con la que vive cada partido, como un aficionado más, aunque con la capacidad de arriesgar cifras que para muchos resultan inalcanzables.
El Azteca como sueño y el retiro en el horizonte
Más allá de las apuestas, Canelo ha dejado claro que su vínculo con el fútbol y con México es profundo. En recientes declaraciones, compartió su deseo de que su última pelea profesional sea en el Estadio Azteca, el emblemático coloso de Santa Úrsula. “Ahora que estuve como aficionado apoyando a la selección, estuve en el Estadio Azteca y es un recinto que te genera una vibra impresionante, en buen sentido, una vibra muy buena, y me visualicé peleando ahí”, confesó el boxeador, quien ya ha iniciado conversaciones para hacer realidad ese anhelo.
El retiro, según él mismo ha revelado, no está lejos: quedan entre cuatro y cinco peleas más antes de colgar los guantes. Mientras tanto, Canelo se prepara para enfrentar a Christian Mbilli en Arabia Saudita, en un evento que reunirá a lo mejor del boxeo mexicano y que podría marcar una nueva etapa en su carrera tras recuperarse de una lesión en el codo.
Pasión, riesgo y legado
La historia de Canelo Álvarez y sus apuestas deportivas es, en el fondo, una historia de pasión y de riesgo. El boxeador, acostumbrado a jugarse todo sobre el cuadrilátero, traslada esa mentalidad a cada faceta de su vida, incluso cuando se trata de apoyar a la Selección Mexicana. Aunque la suerte no le haya sonreído en esta ocasión, su gesto habla de un deportista que no teme apostar por sus convicciones y que, pese a las derrotas, sigue soñando en grande.



















































