Al igual que otras marcas como Ford, Dacia, Peugeot y Audi, la firma británica Defender, ex Land Rover, decidió poner a prueba sus vehículos en la carrera más dura del mundo: el Rally Dakar. El debut será en la edición 2026 de la mítica prueba; mientras que el modelo elegido es el Defender OCTA. El vehículo será adaptado a las reglas de la nueva categoría Stock, que se destaca por estar especialmente diseñada para competir con autos de producción preparados para competir.
Este SUV no solo promete ser un contendiente formidable gracias a su motor V8 biturbo y su carrocería ultrarresistente, sino que también simboliza un hito en el desarrollo de vehículos de producción capaces de enfrentarse a condiciones extremas.
La elección del Defender OCTA como vehículo base para el Dakar no es casualidad. Representa lo mejor de la ingeniería moderna, combinando potencia, resistencia y tecnología avanzada. Equipado con un motor V8 biturbo de 4.4 litros, este todoterreno es capaz de generar una potencia sin precedentes en su categoría.
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El Rally Dakar 2026 será el primer año en que los vehículos de producción competirán en igualdad de condiciones en la nueva categoría Stock. Con estas reglas, se busca resaltar el rendimiento de los modelos de fábrica, como el Defender OCTA, frente a modificaciones excesivas. Este cambio es un guiño al auge de los SUV de altas prestaciones y consolida al OCTA como el vehículo perfecto para la competencia.
Otro atributo del OCTA es su arquitectura de carrocería D7x, una innovación única en su clase que asegura una rigidez torsional tres veces mayor que los diseños tradicionales. Esto se traduce en una capacidad superior para resistir las fuerzas extremas generadas durante la competencia.
Uno de los mayores desafíos del Dakar es la combinación de dureza del terreno y clima extremo. La carrocería de aluminio ligero del OCTA, junto con una geometría cinemática optimizada, brinda una ventaja crucial: resistencia y maniobrabilidad en un solo paquete.
Por ejemplo, en etapas donde las dunas parecen interminables, el peso reducido del OCTA y su chasis avanzado permitirán una navegación más ágil y eficiente. Al mismo tiempo, su diseño robusto asegura que pueda soportar impactos repetidos, incluso tras cientos de kilómetros de uso extremo.
Defender no solo ve en el Dakar una oportunidad de competencia, sino un laboratorio móvil para probar y refinar tecnologías. Desde ahora y hasta 2026, el equipo de ingeniería someterá al OCTA a una serie de pruebas extremas. Esto incluye simulaciones en desiertos, pistas de montaña y terrenos pantanosos.
Cada componente, desde la suspensión hasta los sistemas de enfriamiento, será ajustado para garantizar que el OCTA no solo compita, sino que domine. Esta dedicación demuestra el compromiso de Defender con la excelencia y refuerza su visión de construir vehículos para los entusiastas más exigentes.
La participación en el Dakar no solo refuerza la imagen de Defender como un líder en la categoría todoterreno, sino que también posiciona al OCTA como un símbolo de innovación. En un mercado global donde los SUV y 4×4 premium son más populares que nunca, este movimiento estratégico es un mensaje claro: Defender no teme enfrentarse a los límites.
Además, esta experiencia servirá como un punto de referencia para futuros desarrollos en la línea de vehículos, consolidando la reputación de Defender como pionero en durabilidad, rendimiento y diseño.