En una de sus canciones (Do You Like It… Do You Want It), Jay-Z se preguntaba: “¿Querés saber qué se siente ser yo?”. Hoy nadie quiere calzar sus zapatos lustrados de alta gama. Tras la demanda colectiva que puso en prisión en septiembre pasado a Sean “Diddy” Combs –quien defenderá su inocencia en el juicio fijado para mayo de 2025–, la reputación del marido de Beyoncé –íntimo amigo del magnate del hip hop– viene en picada.
Si bien hasta aquí las acusaciones de tráfico y abuso sexual contra Diddy, con sus “oscuras fiestas sexuales” calificadas como “coercitivas y abusivas” por la fiscalía, no habían logrado relacionarlo, hoy Shawn Carter –su verdadero nombre– enfrenta su primer revés judicial. Y lo hace nada más ni nada menos que junto a su gran amigo.
Es que Combs y Jay-Z, dos de los nombres más poderosos de la industria, se encuentran ante una demanda que pone en jaque sus legados y abre camino para que siga poniéndose en evidencia esa oscura complicidad sobre la que tanto se especuló.
En detalle, la acusación contra Jay-Z y Sean “Diddy” Combs
El testimonio de una mujer puso a los artistas en la mira, ya que afirma haber sido víctima de abuso sexual a manos de ambos artistas cuando era menor de edad.
En su testimonio, que hizo bajo el seudónimo de “Jane Doe”, la denunciante contó que tenía sólo trece años y que la agresión que sufrió se dio en el año 2000. Más precisamente luego de ser llevada a un after party en los MTV Video Music Awards.
Según la denunciante, fue conducida en una limusina a una casa color blanco donde le hicieron firmar un acuerdo de confidencialidad. En la mansión, “repleta de celebridades que consumían drogas”, la mujer relató que le ofrecieron “una bebida que la hizo sentir mareada, desorientada y con necesidad de recostarse”.
Y que a continuación, Jay-Z y Diddy ingresaron a la habitación en la que se encontraba y le dijeron: “¡Estás lista para la fiesta!”. La demandante alegó que ambos se turnaron para violarla y que siempre hubo uno de ellos observando la escena junto a otra mujer.
Según se hizo saber, esta demanda es una ampliación de una presentada contra Combs como único acusado. Este caso se suma a las recientes denuncias contra Diddy por su expareja Cassie Ventura, quien describió años de violencia física y emocional y encuentros sexuales forzados, y por varios de sus empleados, desde el productor Rodney “Lil Rod” Jones a la bailarina Adria English, entre cientos de voces.
La respuesta de Jay-Z sobre la “demanda extorsiva”: “Quienquiera que cometa semejante crimen contra un menor debería ser encerrado”
En medio del revuelo por esta nueva denuncia que lo involucra, Jay-Z rompió el silencio con un comunicado categórico. Además de tildar a la demanda de “intento de chantaje”, señaló ante NBC News: “Estas acusaciones son tan atroces que le imploro que presente una denuncia penal, no civil. Quienquiera que cometa semejante crimen contra un menor debería ser encerrado, ¿no estarían de acuerdo?”.
Además, se expidió contundente: “Estas presuntas víctimas merecerían justicia real si fuera el caso”. “Mi única angustia es por mi familia”, dijo Carter en su escrito público. Y agregó: “Mi esposa y yo tendremos que sentar a nuestros hijos, uno de los cuales está en una edad en la que sus amigos seguramente verán a la prensa y harán preguntas sobre la naturaleza de estas afirmaciones, y explicar la crueldad y la codicia de la gente. Lloro otra pérdida de inocencia”.
Por su parte, los letrados de Jay-Z calificaron la denuncia como "falsa" y parte de una “campaña de extorsión” de Tony Buzbee, el abogado que representa a los más de 120 casos contra Combs en la famosa denuncia colectiva, y que “amenazó a otras decenas de personas”. También cuestionaron fuertemente el anonimato de la denunciante: “Es un plan para difamar la reputación del acusado”.
Recordemos que según Buzbee, representante de las víctimas contra Diddy, los casos provienen de varios estados y muchos describen agresiones en las fiestas de Combs, donde la gente era obligada a beber para quedarse. "En el 90% de los casos, las víctimas fueron drogadas, era su modus operandi", afirmó el abogado.
Hollywood y la industria, en shock: qué dijeron los famosos involucrados en las famosas fiestas de Diddy
Famosos que alguna vez compartieron escenarios o eventos con Diddy ahora reflexionan sobre su conexión con el rapero. Ashton Kutcher, quien organizó con él una icónica “fiesta blanca” en 2009, admitió sentirse manipulado y traicionado, temiendo convertirse en un objetivo para encubrir los actos de su examigo. Nick Cannon, por su parte, reconoció que Cassie fue una víctima, aunque sugirió que "hay dos lados en esta historia".
Las declaraciones pasadas de Usher, quien vivió con Diddy cuando era adolescente, cobran nuevo significado. En entrevistas previas, describió el ambiente en casa del rapero como "salvaje” y lleno de situaciones que, según él, no comprendía del todo a su corta edad.
Hoy, cualquier celebridad que haya participado de los opulentos eventos de Combs evade toda mención a lo que vivieron puertas adentro. Desde Paris Hilton, quien pone como condición no ser consultada por el tema en las entrevistas, a figuritas menos conocidas, no sólo prefieren el silencio y fingen demencia: rezan por no ser mencionados.